ALTA SUCIEDAD , de Andrés Calamaro
Marzo 2007
Por Vanessa

En este 2007 se cumplen 10 años de este "Alta suciedad", el disco que sirvió de carta de presentación para Andrés Calamaro en España, tras su éxito con LOS RODRIGUEZ.

Bajo el sello DRO, 14 canciones veían el despertar en ese 1997 abanderadas por la que se convirtió en la canción por excelencia, aquella "Flaca" que nos enamoró a todos. Pero "Alta Suciedad" no es el primer disco en solitario de Andrés Calamaro, suponía el 5º en su carrera discográfica en solitario y después de esas dos "Grabaciones encontradas" publicadas en la época de Los Rodriguez. Como bien dice Diego A. Manrique "esos dos fascinantes discos tenían mucho de arqueológico, de autobiografía paralela constuida con retazos bonaerenses y madrileños".

Con "Alta Suciedad" nos encontramos con el Calamaro puro, con el Calamaro genio-artista que llega a las tiendas de discos para sorprendernos a ritmo de funk, rock, soul, tango, rumba, psicodelia pop e incluso un reagge de 8 minutos en el que "adquiere sentido su yuxtaposición de una fantasía pampera de AC con las reflexiones de Antonio Escohotado sobre el buen vivir y el respeto, prodigio de encaje de músicos yanquis y palabras Made in Madrid" (en palabras, de nuevo de Diego A. Manrique).

Son 14 canciones llenas de magia melódica y letras desgarradoras. Lo abre un "Alta suciedad" que es todo un alegato de intenciones, tanto que abre el disco y le da nombre. Le siguen "Todo lo demás", una canción que huele a Barcelona y "Donde manda marinero" en la que podemos escuchar frases aplastantes como "no se qué quiero, pero se lo que no quiero, se lo que no quiero, pero no lo puedo evitar"... "Loco" fue uno de los singles de mayor espectación y "Flaca" se ha convertido en "LA CANCIÓN". "Quién asó la manteca?" es la última que preparó y la primera que grabó en EEUU. "Media verónica" fue otro de los éxitos del disco, que en su día vendió más de 500.000 copias, una canción que en cierto modo habla de un futuro y de esperanza, aunque todo sea tan difícil. "El tercio de los sueños" es una canción que huele a fiesta taurina en Madrid. "Comida china" estuvo a punto de quedarse fuera, es una canción que empieza con estribillo y acaba con estribillo, es toda ella una alegoría del hoy y el ahora. "Elvis está vivo" y lo buscaron por todas partes hasta que apareció Ramón Ortega par hacer esa vox humana. "Me arde" es, en palabras de Andrés Calamaro, " Este es el rock más "stone" del disco". "Crímenes perfectos" es la canción de autodefinición, es la balada "este soy yo", "Nunca es igual" con Antonio Escohotado son 8 minutos de reggae "puro y duro". El disco lo cierra "El novio del olvido", una canción que estuvo a punto de dar título al disco (en un primer momento iba a llamarse "El otro lado del novio del olvido"), una canción que cierra con 10 el disco.

El disco fue producido por Joe Blaney en Nueva York y mezclado en South Beach, Miami, en marzo de 1997, hace justo diez años. La foto de la portada es de Ricky Dávila, las interiores del mismo Ricky Dávila, Gary Gershoff y Andrés Calamaro. Todas las letras y músicas son de Andrés Calamaro excepto "Nunca es igual" en la que la letra es de AC + Escohotado y la música de AC + Jordan + Drayton. El disco está dedicado "a los amigos ausentes".

Podéis leer la propia opinión de Calamaro sobre todas estas canciones que completan el "Alta suciedad" aquí. Depués de este disco vino el inigualable "Honestidad Brutal", dos de los mejores discos mundiales de los 90.

En la actualidad podéis leer asíduamente a Andrés Calamaro en su página web en un blog en el que escribe a menudo.

Vanessa